El desafío Prerrafaelita, ¿Are you ready, Inglaterra?

 

-¡Repugnante! -exclama Rosetti tras servirse el té

-Excuse me… ¿Cómo dices? -reacciona William-

-“Repugnante”, Es lo que pone The Times

– ¡Jesus Christ!  ¡Ciertamente el cuadro de John les ha impactado!

No es una licencia literaria del faro, “Repugnante” fue el primer calificativo que recibió “Cristo en casa de sus padres” de John Everett Millais ¿Por qué? Nos preguntamos hoy.  Pues porque tras el juramento que dio arranque a la Hermandad Prerrafaelita, sus miembros empezaron a pintar con un lenguaje nuevo, y nadie parecía estar dispuesto a comprenderlo.

Vamos a recorrer en este artículo la revolución Prerrafaelita a través de sus principales obras, exploraremos los cambios radicales que introdujeron en la pintura y qué dijeron de ellos las voces más relevantes de la Inglaterra Victoriana ¿Sabes que se adelantaron a los Impresionistas en temáticas?  Entonces… ¿Te unes a la Hermandad?

Cristo en casa de sus padres, Millais
Millais muestra el hogar dónde creció Jesús. ¿No es esto más creíble que una escena con ángeles con trompetas y cortinajes?

Volvemos a la obra de Millais que desató el escándalo.  La Sagrada Familia  aparece en un momento cotidiano en el taller de San José. El joven Jesús se ha herido la mano con una astilla de madera y su primo (San Juan) le lleva agua. Efectivamente, la sangre es un presagio de la crucifixión, al igual que la escalera del fondo, pero para representar esta escena, Millais no incluye rompimientos de gloria, ni atmósferas sobrenaturales. En el suelo hay virutas de madera y nadie ostenta lujos ni está en éxtasis. A todos se les ve la piel enrojecida por el sol y sucia por el polvo de madera. Pero lo que más indignó a la opinión pública inglesa fue la imagen de la Virgen. El artista  la representa como una mujer con la piel envejecida, delgada y humilde pero con gran gesto de ternura humana hacia su hijo. (Charles Dickens calificó a esta Virgen de John Everett Millais “ofensiva en su fealdad” Una obra sucia y desagradable” publicó Dickens

Si comparamos la obra anterior con “La Virgen de cuello largo” pintada por Parmiggianino vemos cómo Millais elimina de un brochazo aquella concepción irreal e idealizada que  marcó el estilo de generaciones de artistas desde el Renacimiento. Parmiggianino muestra un retrato solemne y distante, mientras que Millais presenta una escena real y acorde a la historia que el cuadro narra, sin buscar la belleza en lo idealizado sino en lo natural.

Virgen-del-cuello-largo
¿Es esta la Virgen que dío a luz en un pesebre o es un hada?

Los Prerrafaelitas estaban hartos de una pintura que solo continuaba “la maniera” (el estilo) de la pintura posterior a Rafael y Miguel Ángel,  que aunque respetaban técnicamente, encontraban vacía de emotividad. Los Prerrafaelistas consideraban a Rafael un gran artista, pero para ellos lo inadmisible  era que su forma de abordar una pintura ( en composición, color y simbología)  se había convertido en un dogma que estaba desembocando en que el arte, y sobre todo el inglés, fuese completamente predecible y “aburrido”

¿Por qué la composición de los personajes tenia que ser piramidal? ¿Por qué la luz debía impactar siempre en la figura principal del cuadro? Se preguntaban los Prerrafaelitas.

 Millais, contradijo las normas clásicas de composición pictórica y plasmó en su obra los 5 principios que defendía el grupo:

1)Buscar una sinceridad emotividad

2) Trabajar el detalle al estilo naturalista cuidando la perfección técnica

3) Mostrar la escena pictórica con naturalidad

4) Esquematizar las referencias simbólicas

 5) Eliminar la “idealización” que imponía la Academia y que tanto les aburría.

¿Y de qué academia hablamos?  pues de  The Royal Academy of Arts, que contó con miembros del calibre artístico de  Sir Joshua Reynolds ó Turner, y ya en nuestros tiempos con Peter Blake o David Hockney. De hecho, John Everett Millais, fue el miembro más joven que aceptó La Academia (11 años) incluso llegó a ser Presidente de la Academia en 1896, aunque en el tiempo que exploramos en este artículo él ni lo sospechaba.

Otro Prerrafaeita convencido de la necesidad de aquella renovación estética es Dante Gabriel Rosetti, (cuyo autorretrato es el 5 en  “El Top 10 de los caballeros del arte”.) Rosseti, poeta y pintor, era hijo de un refugiado político italiano. Como sus compañeros de Hermandad, Rosetti era bohemio y vehemente. Efectivamente, eran “niños bien” pero con iniciativa y talento para  triunfar por sí mismos. Rosetti deja La Academia y empieza  trabajar en talleres de pintores a pie de calle, más lejos de los salones y más cerca de la vida. Para Dante, la pintura debía reflejar las reacciones y sentimientos de los personajes sin ridiculizarlos con elementos arrogantes. En su “Anunciación” representa a joven asustada por la presencia de un ángel, una escena íntima y sencilla en la que María recibe la noticia en la quietud de su habitación. No hay elementos de gloria, no hay alusiones a su destino, sino la sencillez de aquel encuentro con un ángel que casi parece un ser humanos más. (sin alas)

Rossetti_Annunciation
La Virgen es sorprendida en su habitación, sin luces dramáticas ni nubes, está asustada y aún desconoce su destino

 

 

Anunciación de Murillo
La Virgen recibe la noticia en un ambiente casi místico, María parece saber exactamente cuál es su papel

 Otra se sus fuentes de inspiración fue la literatura. En “Ophelia”, Millais muestra la desdicha de su accidente en el río, su vida se va, la naturaleza sigue su curso sin alterarse, tal como sucedió en el texto de Shakespeare y como sucedería si la escena fuese real. La modelo que posó para John Everett fue Elizabeth Siddal y para inspirar al exigente John tuvo que mojarse durante horas.

Ophelia de Millais

 

Otra obra que sacó humo a las máquinas de imprenta  fue esta escena pintada por William Holman Hunt que refleja la labor de unos misioneros. En ella se muestra no sólo la parte mística sino la humana. Así el artista describe situaciones de peligro y tensión. No es tan idílico predicar en tierra ajena. Esta obra rezuma la dificultad de la vida de aquellos hombres de fe y aventura.

 

William-Holman-Hunt-A-Converted-British-Family-Sheltering-a-Christian-Missionary-from-the-Persecution-of-the-Druids

 

Otra de las reivindicaciones estéticas de la Hermandad Prerrafaelita centró el tiro en la renovación del paisaje. No olvidemos que buscaban la naturalidad, aunque ésta implicase desorden y contradicciones.

El escritor y sociólogo y crítico de arte John Ruskin hablaba así de la pintura que imperaba en aquella Inglaterra: “Esas vacas marrones pastando en un campo siempre idílico, antes o después de una tormenta. Esas caras, que parecen a veces una burla de sí mismas, petrificadas o en éxtasis”

Cómo se ve en “Ophelia” la naturaleza ya no es un decorado sino que toma lo que es suyo y sigue su curso al margen del hombre, pero sin drama exacerbado solo con naturalidad.

Cuando la Hermandad ya había revuelto las entrañas de  la pintura religiosa empezaron a retratar escenas y situaciones de la vida urbana de Londres. ¡Visionarios! pues en esto se adelantan una década a lo que luego harían los pintores impresionista en París. Pero los Prerrafaelitas, además de pintar esas escenas, pretendían realizar una potente crítica de ciertas costumbres de su sociedad.

Lo curioso de la repugnancia que nuestro admirado Charles Dickens sentía por su pintura es que en el fondo el propio Dickens estaba realizando la misma transformación con la aliteratura. Lo hacía con sus novelas de temática realista y social, que llevaban a primer plano a niños de la calle (Oliver Twist)  y ponían de manifiesto las carencias de espíritu del hombre moderno (Cuento de Navidad).

En sus obras de temas sociales los Prerrafaelitas exploraron el papel de la mujer en su sociedad. Dos ejemplos cargados de lirismo pero que escoden una crítica bestial son “Mariana” de John Everett Millais y “El despertar de la Conciencia” de William Holman Hunt

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Mariana ¿Hay vida al otro lado del cristal?

Millais explora la dependencia de la mujer del matrimonio. La postura, la mirada y la mente que se quieren evadir, cruzar esa ventana hacia la libertad, pero ¿Dónde? pero ¿Cómo? Mariana parece llevar el peso de su espalda y de su alma en las manos. Desde la vidriera que contempla, el ángel Gabriel y la Virgen la miran..es una pintura de un tema histórico para reflejar una situación social común en la época del pintor.

Mientras, William Holman Hunt en su obra “El despertar de la conciencia” muestra una escena que parece de celebración pero que esconde precisamente eso, el despertar. La joven del lienzo asume de pronto la realidad de la situación que vive. El caballero con el que está la mima y la protege pero no la ama tanto como para dignificarla socialmente. Holman Hunt no recurre a la pintura ambientada en el medievo, como hace Millais, sino que  retrata una relación de su propia época. Ella estaba sentada en su regazo y de pronto se alza, se cae el guante, ella eleva la mirada y se da cuenta de que no quiere seguir siendo solo “una acompañante” En el lienzo vemos a la chica por delante y por detrás, tiene un pasado y ya es cosciente de que quiere dejarlo atrás, ¿Lo permitirá la sociedad en la que vive?

Hunt_1853_The-Awakening-Conscience
El propio Hunt prometió matrimonio a la modelo que posó para este cuadro  y nunca cumplió su promesa

Los Prerrafaelitas tuvieron predilección por las mujeres de  clase trabajadora, muchas de sus modelos fueron sus amantes. (Elisabeth Sidall, Anie o Fanie Cornforthunny)

Y ahora recapitulemos; tenemos un grupo de virtuosos pintores que cambian de golpe la manera de reflejar los temas en la pintura y tanto los círculos artísticos como culturales los lapidan, ¿Es que nadie se sintió conmovido por su sensibilidad? Sí, tras dos años observando, un hombre influyente,  John Ruskin, eleva su voz para sumarse a su causa. En su carta al Times para apoyar la rebeldía de la Hermandad Ruskin escribe:

Estos Prerrafaelitas han cambiado las reglas de lo que significa la creación pictórica, ellos suponen una renovación del arte como no se había visto desde hace más de tres siglos”

En aquella Inglaterra, una palabra de John Ruskin podía encumbrar o derrumbar a un artista  y las reacciones a esta carta no se hicieron esperar.  A partir de aquí la Hermandad Prerrafaelita pudo continuar su carrera sabiendo que el arte inglés nunca volvería a ser el mismo.

Hoy puede parecernos un arte clásico o literario pero estableciendo comparaciones con sus contemporáneos es impactante comprobar cómo los Prerrafaelitas hicieron su revolución  tomando las armas de una perfecta ejecución artística y de una osada y nueva forma de mirar. Cuando pises Inglaterra, ¡búscalos! Sus mejores obras se encuentran en la Tate Gallery, Manchester Art Gallery, en Birmingham Museum & Art Gallery, Lady Lever Art Gallery (Ah! y al otro lado del charco en el Museo de Arte Ponce de Puerto Rico)

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